Proyecto documental sobre la vida y obra de Néstor Sánchez

 

 

 “He visto cuantas obras se hacen debajo del sol; ¡y he aquí que todo es vanidad y correr tras el viento!”. Esta era una cita del Eclesiastés (I:14) que Néstor Sánchez solía repetir.

A pesar de transformarse en un escritor de culto y con todas las posibilidades de hacer carrera, tan solo modificando algunas pautas no muy accesibles de su escritura, Sánchez declina de la vanidad. Y sale tras un viento personal que se convertirá luego en tormenta interior.

Recuerdo haber leído Siberia blues y quizás Nosotros dos en mi adolescencia. Sánchez era un artesano riguroso y obsesivo en la búsqueda de la poesía en la prosa: en tratar de hallar una cadencia profunda y sensible a la hora de escribir, de transmitir en imágenes precisas pequeños acontecimientos humanos.

Su figura, su periplo increíble, su regreso y su muerte representan para mí un raro ejemplo de fidelidad a la búsqueda profunda del compromiso real de un artista.

Néstor Sánchez emprendió numerosos viajes en busca de sí mismo y de una narrativa propia. Cuando lo logró, apareció la certidumbre de la muerte inexorable o “la estafa biológica” como él llamaba a la brevedad de la vida.  El sin sentido absoluto de mejorar para morir.

El modo ‘Sánchez’ de asumir la ‘literatura’ y ‘la vida’, sin separación entre ambas, consistía en lograr “una escritura de ideas, que tiene que producir un estado de gracia, como puede producirlo el jazz, la improvisación en la música. Tiene que tener un detonante y es un estado de pregunta.”

La motivación de éste documental es hallar la contradictoria materia prima ‘Sánchez’ que remueva esos interrogantes universales.

 

                               Matilde Michanié